Las mujeres latinas representan solo el 2% de las personas que ejercen la abogacía en Estados Unidos, a pesar de constituir casi el 10% de la población del país. En la Universidad de Arizona, un programa busca cambiar esa realidad y lograr que el campo legal sea más diverso y representativo de las comunidades a las que sirve.
El programa LAWtina, de la Facultad de Derecho de la UArizona, es un curso de un semestre que ayuda a estudiantes latinas de nivel licenciatura o bachelor (lo que en el sistema universitario se llama pregrado) a decidir si quieren estudiar Derecho.
Cursar esta carrera en Estados Unidos puede tomar más tiempo y esfuerzo que en otros países.
La carrera de Derecho en Estados Unidos implica un proceso largo y complejo. Después de obtener un título universitario, las y los estudiantes deben aprobar el examen de admisión a la facultad de Derecho, cursar un programa de posgrado de tres años para obtener el Juris Doctor (JD) y, posteriormente, aprobar el examen estatal que permite ejercer la profesión. En total, el proceso puede tomar al menos siete años.
A menudo, este extenso y complejo proceso de solicitud puede ser un obstáculo para las estudiantes latinas, especialmente cuando son las primeras en su familia en enfrentarse a él. Otros desafíos incluyen la duración de la carrera de Derecho, el costo de la matrícula y otras responsabilidades personales, como el trabajo y la familia.
Recientemente, LAWtina fue reconocido a nivel nacional como finalista del premio Ejemplos de Excelencia 2025 en la Conferencia de Otoño de Excelencia en Educación en Washington, D.C. Este reconocimiento destaca el impacto de LAWtina en el apoyo a las estudiantes latinas de Derecho a través de mentoría, conexiones con la comunidad y herramientas que facilitan el éxito académico.

El programa se centra en la creación de redes de contactos y el establecimiento de relaciones que hagan que una carrera en Derecho sea más accesible. Cada estudiante es asignada a un abogado o juez que le sirve de mentor. El programa aborda temas como el financiamiento de los estudios de Derecho, los préstamos estudiantiles, la identidad profesional, el manejo del estrés y el bienestar personal. También prepara a las estudiantes para el LSAT, el examen requerido para solicitar la admisión a las facultades de Derecho en Estados Unidos, y realiza simulacros de entrevistas para el proceso de admisión.
En 2019, cuando la Dra. Jessica Findley, la gerente del programa LAWtina, recibió la encomienda de elaborar una propuesta para un proyecto, notó que el 25% de los participantes en el programa de pregrado en Derecho de la UA eran latinas.
“Eso me indicó que hay interés en el Derecho, pero que no se traduce en ingresar a la facultad de Derecho”, comentó, señalando que solo el 2% de quienes han completado todo el proceso y se han acreditado como abogados en Estados Unidos son latinas.
LAWtina te toma de la mano
Sofia Urías cursaba el segundo semestre de su segundo año en la universidad cuando participó en el programa inaugural de LAWtina en 2020. Aunque estaba en el programa de pregrado en Derecho, pero aún no estaba segura de si una carrera completa en la abogacía era para ella. No tenía experiencia previa en este campo, sería la primera en su familia en seguir este camino.
Cuando se le asignó una mentora, Urías comenzó a asistir a sus juicios, ir a los tribunales y conocer cómo es realmente ser abogada. Después de las audiencias, ambas comentaban lo sucedido y ella tenía la oportunidad de hacer preguntas a su mentora.
“Y pensé: ‘Sí, definitivamente voy a hacer esto’”, dijo Urías.
El programa LAWtina la ayudó a ver en la práctica lo que implica ser abogada y la ayudó a planear los siguientes pasos en su carrera académica, con la orientación de otras personas del programa.
“Con cada paso que das, te das cuenta de lo mucho que desconoces. Para mí, creo que cada paso se hizo más difícil”, dijo Urias. “Por ejemplo, solicitar la admisión a la facultad de Derecho es difícil, pero la facultad de Derecho en sí es aún más difícil. Y la facultad de Derecho es difícil, pero aprobar el examen de la abogacía es aún más difícil. Y el examen fue realmente difícil, y ahora el trabajo es una experiencia completamente diferente”.
Poder conectar con otras personas que han pasado por la misma experiencia la ha ayudado a sentirse mejor ante lo intimidante que puede resultar todo, dijo Urías.
Para ingresar a la facultad de Derecho, “no basta con graduarse de la universidad; hay que tener un promedio académico excelente y obtener una muy buena puntuación en el examen. Y luego hay que dedicar tiempo a preparar la solicitud”, dijo Janis Gallego, abogada de una importante empresa constructora y quien colabora como voluntaria de LAWtina por las noches y los fines de semana. “Así que creo que el desafío principal es conseguir ese apoyo y lograr que la familia lo entienda”.
“Estudiar derecho es una inversión”, agregó Gallego. “Algunas personas ven el monto del préstamo y se asustan pensando: ‘¿Y si no puedo lograrlo?’, y luego se dan cuenta de que ‘quizás sí puedo, es una inversión en mi profesión’”.
Abogados en Tucson pueden ganar un salario promedio de $128,000 dependiendo del tipo de ley en la que se especializan y el nivel de experiencia, según el sitio ZipRecruiter.
Según Findley, la gerente del programa LAWtina, muchas de las estudiantes que participan en él reciben becas Pell, una ayuda financiera del gobierno federal para estudiantes universitarios de pregrado que cumplan los requisitos y demuestren necesidad económica. A diferencia de los préstamos, estas subvenciones no tienen que ser reembolsadas.

Otras participantes son la primera generación de sus familias en acceder a la profesión legal, sin experiencia previa en el ámbito jurídico.
“Se trata de derribar esas barreras institucionales para las estudiantes que son las primeras en ir a la facultad de Derecho”, afirmó Gallego.
Existen datos que respaldan el éxito del programa LAWtina, que ha sido reconocido como una práctica basada en la evidencia por la HSI (la Universidad de Arizona está reconocida como una Hispanic Serving Institution, o una Institución al Servicio de la Comunidad Hispana).
Findley realizó una investigación con la primera generación de LAWtinas y un grupo de control similar entre estudiantes que no habían participado en el programa, y descubrió que las estudiantes de LAWtinas tenían 33% más probabilidades que sus compañeras de mostrar interés en una carrera legal.
El objetivo es crear una profesión legal que refleje la diversidad de la comunidad a la que representa.
“Muchas personas, cuando buscan asesoramiento legal, desean que alguien las comprenda a ellas y sus circunstancias particulares”, dijo Findley.
“Aumentar la representación ayuda a las personas a sentirse vistas, escuchadas y valoradas. Y estas voces únicas realmente pueden marcar la diferencia en términos de acceso a la justicia y contribuir a mejorar la calidad de la justicia que reciben las personas”.
La clave del éxito de LAWtina
Según una investigación de la Universidad de Arizona, la mentoría y el asesoramiento son fundamentales para el éxito estudiantil en las instituciones de educación superior, y el énfasis de LAWtinas en estas dos cualidades explica el buen funcionamiento del programa.
“Hay personas que quieren que tengas éxito”, dijo Findley. “Encontrar ese apoyo es una parte clave”.
Los mentores que conforman el programa son abogados y jueces locales que ofrecen su tiempo como voluntarios para apoyar a las generaciones más jóvenes.
“Animo a la gente a comprender que no solo se trata de recibir, sino también de retribuir a la comunidad y ayudar a los demás”, dijo Findley. “No tengan miedo de pedir ayuda”.
Sofía Urías, ahora abogada de negocios, regresó a LAWtinas este año como mentora y afirma que su propia experiencia en el programa la ha impulsado a convertirse en un referente para otras jóvenes latinas interesadas en el Derecho.
“Quiero ayudar e inspirar a alguien de la misma manera que a mí me apoyaron e inspiraron cuando participé en el programa”, dijo Urías. “No quiero que nadie se sienta perdido. Así que poder brindar al menos algo de ese apoyo me parece muy importante”.
Desde entonces, el programa ha creado una red de abogadas interesadas en impulsar a la próxima generación de abogadas latinas. Urias, Findley y Gallegos animan a las mujeres latinas interesadas en ser abogadas a que se pongan en contacto, y siempre habrá alguien dispuesto a responder sus dudas.
“¡Puedes lograrlo! Sí se puede. No dudes de ti misma”, dijo Gallegos. “Rodéate de personas que te animen y te apoyen para alcanzar tus metas y sueños”.
Para saber más del programa, visita el sitio web del programa de LAWtinas, llama al 520-626-5022 o manda un correo electrónico a la coordinadora Jessica Findley a jessfin@arizona.edu.
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