De acuerdo con la organización de las Naciones Unidas (ONU), la desinformación es catalogada como la difusión de información inexacta de manera accidental o intencionada. Este fenómeno puede impactar profundamente en distintos ámbitos sociales: desde los procesos electorales y la salud pública, hasta los conflictos armados o el cambio climático.
Aquí en Somos Tucson te compartimos información que te puede ser de utilidad a la hora de navegar por las redes sociales y evitar accidentalmente ser parte de la cadena de difusión de la desinformación, especialmente en esta era de la inteligencia artificial (IA).
¿Es lo mismo la desinformación que la información errónea?
Primero hay que comenzar identificando las diferencias entre ambas. La desinformación, como ya definimos, generalmente se usa de manera intencional para modificar información útil para la ciudadanía en beneficio o perjuicio de un grupo específico.
Ahora bien, la información errónea es un error accidental que se comparte sin darnos cuenta de que estamos equivocados. Aunque similares, la diferencia radica en la fuente que comparte la información, porque cuando se trata de un error accidental, quien comete la equivocación usualmente hace modificaciones y avisa del error.
¿Cómo identificar información manipulada?
Existen varios puntos que puedes revisar para identificar información manipulada; aquí te damos un pequeño checklist para que lo tomes en cuenta.

Ten cuidado de los headlines
La mayoría de los títulos están diseñados para llamar tu atención y despertar una reacción inmediata: sorpresa, indignación o curiosidad. Ese impacto no siempre busca informarte, sino lograr que hagas clic o compartas la publicación sin leer el contenido completo.
Los titulares pueden exagerar, simplificar o sacar de contexto la información con tal de sobresalir en medio del mar de contenido digital. Tu mejor herramienta es la lectura crítica: revisa la fuente (quién lo dice), busca otras versiones y no te quedes solo con lo que dice la primera línea.
Checa la URL
Una práctica muy común en sitios dedicados a esparcir noticias falsas es utilizar direcciones de las páginas de internet similares a sitios oficiales de información. Uno puede pensar que está viendo un sitio oficial, pero en realidad es una copia falsa de la original. Un ejemplo es “www.cnncom.com” en lugar de “www.cnn.com”.
Revisa todo dos veces
Aunque suene redundante, no creas en todo lo que lees. Puedes utilizar las palabras clave en el buscador Google para checar si otros medios han reportado esa noticia y confirmar su veracidad. Nunca compartas información de forma inmediata solamente porque sientas la necesidad de informar a tus familiares y amigos. Intenta buscar la información dos veces antes de publicar o repostear cualquier información.
Examina las fotos
Con el aumento de la popularidad de la inteligencia artificial, la creación de imágenes falsas se ha hecho cada vez más fácil de crear, como de compartir. Por esto te recomendamos ver a detalle las imágenes que parezcan sospechosas o provocadoras.
Checa muy bien el fondo de las imágenes, la inteligencia artificial se enfoca en crear la imagen principal y descuida en su mayoría el fondo, por lo que, si en el fondo hay personas u objetos, estos pueden ser borrosos o estar deformes.

Esta imagen del Papa Francisco se volvió viral en 2023 y generó un gran debate sobre su autenticidad. En ese momento, muchos usuarios dudaban, algunos pensaban que se trataba de un montaje, otros creían que era una fotografía real. Sin embargo, pronto se descubrió que la imagen había sido creada con inteligencia artificial (IA).
La IA ha avanzado enormemente en la generación de imágenes. Aun así, todavía existen detalles que pueden delatar su origen artificial. Uno de los más evidentes suele ser las manos, que en ocasiones presentan formas extrañas o proporciones incorrectas; también pueden notarse deformaciones sutiles en el fondo de la imagen o en los rasgos del rostro.
Si tienes dudas sobre una imagen, puedes recurrir a herramientas sencillas como la función de búsqueda inversa de Google, que permite comprobar si la misma fotografía aparece en otros sitios y así verificar su autenticidad antes de compartirla. Para usar esta herramienta, haz clic con el botón derecho en la imagen y elige “Buscar imagen” en Google. La página de resultados te mostrará el tamaño de la imagen y otros sitios en los que pudo haber aparecido. También puedes ir a images.google.com. En ese caso, haz clic en el ícono de la cámara y sube una imagen desde tu computadora o escribe la URL de la imagen para buscarla.
Verifica los videos
En el último año, el uso de la inteligencia artificial para la creación de videos se ha popularizado rápidamente. Empresas como OpenAI (creadora de ChatGPT) y Google, con su herramienta Veo, han puesto al alcance del público programas capaces de generar videos cortos de menos de tres minutos, permitiendo que cualquier persona produzca contenido con solo escribir unas cuantas indicaciones. Aunque estas tecnologías aún se encuentran en fase de desarrollo, sus resultados son cada vez más realistas.
Un ejemplo reciente ocurrió en Ecuador, donde un medio difundió por error un video generado con IA creyendo que era auténtico. Este tipo de casos demuestra la importancia de verificar la fuente antes de compartir contenido, y de mantenernos atentos para no ser parte de la cadena de desinformación.
Una forma de identificar si un video es original o creado con ayuda de la inteligencia artificial es checando si el video incluye una marca de agua (es como un logo transparente que está encima del video). En el tiktok que acabamos de mencionar, podemos ver cómo por todo el video se ve la leyenda de Sora.IA.
Otra pista importante está en el audio. A diferencia de los videos reales, las creaciones generadas con IA suelen tener un sonido ligeramente distorsionado o con eco. Si el audio te parece extraño o demasiado “perfecto”, podría ser una señal de alerta.
Por último, presta atención al fondo. Al igual que ocurre con las imágenes generadas por IA, estos modelos tienden a concentrarse en los elementos principales y descuidan los detalles del entorno. Si notas deformaciones, sombras incoherentes o fondos borrosos, es probable que el video haya sido creado con inteligencia artificial.
Opinión no es lo mismo que hechos
Aunque alguien tenga miles de seguidores o una gran presencia en redes, su punto de vista no debe tomarse como verdad absoluta. Antes de creer o compartir una noticia, verifica siempre en medios oficiales o fuentes confiables.
Hoy en día, muchos influencers o periodistas digitales comparten información basada en medios tradicionales y añaden su toque personal. Eso no está mal, pero cuando se trata de temas sensibles, ese toque puede cambiar el sentido original o quitarle objetividad al mensaje.
No aportes a la desinformación
Vivimos en una época en la que es muy sencillo compartir información de manera inmediata, por lo que lo más importante siempre será no formar parte de las personas que comparten información falsa o generada con Inteligencia Artificial y siempre intentar verificar la información antes de compartirla.
Aprovechemos la facilidad que nos brinda el internet para buscar información y confirmemos la información en otro medio antes de compartirla. Como un último consejo, sigue redes oficiales (de medios, organizaciones u oficinas creíbles) para mantenerte informado/a y recuerda que en Somos Tucson nuestro compromiso es darte la información que te sirve en una forma confiable.
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