Hace casi cuatro años, Janette Echaury tomó una decisión que marcaría un antes y un después en su vida: dejar el alcohol. En ese momento, vivía sumida en un ciclo de adicciones, con sobrepeso, deprimida y desconectada de sí misma. “No me quería”, recuerda. Pero un día tocó fondo, y supo que era momento de cambiar.
El camino comenzó con algo aparentemente sencillo: mover el cuerpo. Empezó a hacer ejercicio, apoyada por sus amigos, y poco a poco la disciplina se convirtió en su refugio. Hoy presume un cambio radical: perdió más de 90 libras y asegura que el ejercicio —junto con el amor propio— fue su mejor medicina.
Además de transformar su cuerpo, Janette tuvo que trabajar en cambiar el chip y reprogramar su mente. Dice que durante años estuvo atrapada en la rutina de la pereza, de evitar el ejercicio y de pasar noches en los bares. Ahora, ríe al decir que las únicas “barras” que le interesan están en el gimnasio.
“Todo lo que yo pensaba era levantarme e ir a tomar, comer cosas malas. No estaba contenta conmigo misma. Un día me levanté y dije: ya no quiero hacer estas cosas, quiero cambiar mi vida”. Dice que mantener un empleo estable era casi imposible, hasta que una mañana, la mirada de su hija la empujó a tomar las riendas de su vida.

“El 7 de febrero me levanté y mi hija me miró y dijo: ‘Ay, mami’. Y yo dije: ‘ahora es el día’”. Mientras se recuperaba a sí misma, Janette observaba a otras personas que seguían atrapadas donde ella había estado. Eso despertó en ella un nuevo propósito: ayudar a otros a transformar su forma de pensar y encontrar un camino más saludable.
Hoy, Janette Echaury es instructora de fitness bajo su propia marca, J-FIT By Janette, LLC, y asegura que entrenar le cambió la vida. Quiere que otras mujeres —especialmente aquellas que no saben por dónde empezar un cambio en su vida— descubran la fuerza que ella encontró en sí misma.
A todas las mujeres que conozco, quiero ayudarles a que se sientan como yo: contenta con esta nueva vida. Primero es quererte a ti misma. Si alguien me lo hubiera dicho hace 10 años… I love training people”.
Janette Echaury
Para Janette, el gimnasio se convirtió en su escape, su terapia y su medicina. “El fitness fue mi mejor escape. Si estás triste o deprimida, te ayudo. Yo quiero ser tu medicina —una medicina saludable. I got you”.
Hoy, Janette no solo luce un cambio físico sino una transformación completa: mental, emocional y espiritual. Su historia es un recordatorio de que el proceso no es fácil, pero el primer paso —el más importante— es decidirse.
“Esta es la mejor vida que he tenido”, dice. Y ahora quiere compartirla con quienes buscan una oportunidad para empezar de nuevo.
Si quieres conocer más de Janette y entrenar con ella, visita su perfil en Instagram o Facebook.
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