Tucson es una de cinco ciudades de Estados Unidos elegidas por una organización nacional para invertir en seguridad desde un enfoque comunitario.
Scaling Safety, una iniciativa nacional que impulsa el trabajo de organizaciones comunitarias locales para reducir los niveles de violencia, vio en Tucson tanto la necesidad de inversión como el potencial de obtener buenos resultados, explicó Daniela Muñoz Álvarez, gerente de proyecto en Scaling Safety.
Tres organizaciones locales han sido elegidas para formar parte de esta iniciativa: Flowers and Bullets, un colectivo que utiliza la agricultura urbana, el arte y el activismo para fortalecer la comunidad y promover la resiliencia; Goodwill, a través de su programa The Village, que brinda apoyo a jóvenes en riesgo de violencia conectándolos con recursos educativos, de salud y empleo; y Boys to Men, que ofrece mentoría y espacios intencionales para que niños, hombres y personas que se identifican con la masculinidad puedan practicar relaciones honestas y conscientes.
Las tres organizaciones recibirán asistencia técnica y parte de los fondos que Scaling Safety obtuvo mediante una subvención.
En total, 63 millones de dólares serán distribuidos durante cinco años entre las cinco ciudades seleccionadas por Scaling Safety: Austin, Texas; Cleveland, Ohio; Jackson, Mississippi; Miami, Florida; y Tucson, Arizona.
Muñoz explicó que los fondos que recibirán las organizaciones locales están destinados específicamente a fortalecer sus proyectos y su infraestructura, así como a ayudarlas a expandir un enfoque conocido como community violence intervention (intervención comunitaria contra la violencia). “Se trata de organizar y capacitar a nuestra comunidad como interruptores de la violencia comunitaria. Este es un esfuerzo guiado por Scaling Safety arraigado en prácticas comprobadas de intervención en violencia comunitaria”, dijo.
Scaling Safety ve potencial en Tucson
La iniciativa se presentó a medios de comunicación el 5 de marzo en el Ayuntamiento de Tucson. Durante el anuncio, la alcaldesa Regina Romero, integrantes del equipo del Programa de Seguridad Comunitaria, Salud y Bienestar (Community Safety, Health & Wellness) de la ciudad y representantes de las organizaciones comunitarias involucradas hablaron sobre los beneficios que la colaboración y la inversión de Scaling Safety podrían traer a la ciudad.
Aunque Scaling Safety no otorga fondos directamente a la Ciudad, el ayuntamiento de Tucson recibió con entusiasmo la noticia del apoyo a Tucson. La alcaldesa Romero destacó la importancia del trabajo colaborativo a largo plazo y señaló que la tasa de homicidios en Tucson disminuyó el año pasado, después de alcanzar un pico en 2022.
Arizona Luminaria reportó el 5 de febrero que en 2025 Tucson registró una disminución del 19.5 % en los homicidios relacionados con armas de fuego, según información recibida por la alcaldesa Romero y el Concejo Municipal durante una sesión de estudio. Las autoridades locales atribuyen parte de esa reducción a programas de prevención comunitaria y a la coordinación entre agencias.
Daniela Muñoz explicó en entrevista con Somos Tucson que Scaling Safety eligió a Tucson por “el tamaño de la ciudad y la cantidad de crimen que está ocurriendo”. Señaló que, al tratarse de una ciudad de tamaño mediano, el nivel de delitos registrado en los últimos años —especialmente los relacionados con armas de fuego— resulta preocupante.
La parte positiva, añadió Muñoz, es que Tucson ya cuenta con la Iniciativa de Ciudad Segura (Safe City Initiative), y muchos de los proyectos de ese programa complementan el trabajo de Scaling Safety.
“Las metas que tiene la ciudad de Tucson, al igual que las de Scaling Safety, se complementan. Vamos a trabajar para entender cómo podemos seguir colaborando”, explicó.
La Iniciativa de Ciudad Segura de Tucson es un programa lanzado a finales de 2025 para abordar la seguridad pública, la falta de vivienda y el abuso de sustancias mediante la combinación de acciones de cumplimiento de la ley con el trabajo de organizaciones que ofrecen servicios sociales.
Óscar Medina, gerente de la Oficina de Violencia y Prevención de la ciudad, señaló que el liderazgo local fue uno de los factores que influyeron para que Tucson fuera seleccionada para formar parte de la iniciativa. “Además de las formas tradicionales de seguridad, nosotros representamos otra rama: la seguridad basada en la comunidad”, explicó. “Tucson tiene un perfil alto en ese aspecto por la innovación que está creando junto con la comunidad”.
Medina agregó que los tiroteos en Tucson han disminuido, en parte gracias a distintos programas comunitarios en los que se ha invertido. Como ejemplo, mencionó una colaboración entre Goodwill y el hospital Banner, que ofrece apoyo y recursos a personas que sobreviven a heridas por arma de fuego, con el objetivo de evitar que regresen a ciclos de violencia.
También señaló que la pobreza es un factor clave para entender la violencia. “Las comunidades que viven en pobreza tienden a experimentar más violencia. La estabilidad, el acceso a recursos económicos y al empleo son factores que pueden reducirla significativamente”, dijo.