La periodista independiente Stephanie Casanova contribuyó a esta nota.
La detención y posterior liberación de Karla Toledo, beneficiaria activa de DACA en Tucson, encendió el temor entre jóvenes inmigrantes y organizaciones comunitarias. Para algunos, la detención de personas con DACA en el país es una señal de que la administración de Donald Trump amplía el alcance de su política de deportaciones masivas para a este grupo.
“Eso es parte de lo que está pasando en el resto del país, donde más de 300 beneficiarios de DACA han sido detenidos en el último año y al menos 90 han sido deportados”, dijo a Somos Tucson Carolina Silva, directora ejecutiva de Scholarships A-Z, en una protesta afuera de las instalaciones de ICE en Tucson con motivo de la detención de Karla.
“Tengo mucho miedo que esto sea parte de un panorama más grande que vamos a ver en nuestra comunidad”.
Karla ha sido voluntaria e integrante de la mesa directiva de Scholarships A-Z, una organización que ofrece recursos y redes de apoyo a estudiantes que enfrentan desafíos sistémicos, como los estudiantes sin un estatus legal permanente para vivir y trabajar en Estados Unidos.
Si no peleamos su caso… esto va a pasar a muchas más personas”.
Carolina Silva, directora de Scholarships A-Z, sobre el caso de Karla Toledo en Tucson
En el mismo sentido, Daniela Muñoz Álvarez, organizadora comunitaria de Tucson y asistente a la protesta del 18 de mayo, dijo sentir temor por la dirección que ha tomado el gobierno federal en el tema migratorio.

Lo que me da miedo es que, si están deteniendo bajo esas circunstancias, donde alguien está aquí legalmente, primero va a ser Karla y mañana podemos ser nosotros. Esto no para con una persona. Van a poder empujar los límites de qué se puede hacer legalmente, cómo respondemos nosotros como comunidad, y luego van a empujarlo todavía más”:
Daniela Muñoz Álvarez, organizadora comunitaria de Tucson
El programa DACA entró en vigor en 2012, bajo la administración de Barack Obama. Fue diseñado para permitir que las personas jóvenes que reunieran ciertos requisitos -entre ellos haber ingresado al país durante su infancia antes de 2007 y que no tuvieran antecedentes penales- fueran consideradas legalmente presentes en Estados Unidos y elegibles para obtener licencia de manejo y permiso de trabajo. El permiso es temporal y debe renovarse cada dos años.
Los datos oficiales más recientes sobre detenciones de personas con DACA están en una carta firmada en febrero de 2026 por la exsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, en la que se indica que entre enero y noviembre de 2025 el departamento detuvo a 261 beneficiarios de DACA y deportó a 86 de ellos.
Eso difiere de una carta distinta un mes antes en la que Noem señaló que 270 beneficiarios de DACA habían sido detenidos y 174 solicitantes de DACA habían sido deportados entre enero de 2025 y septiembre de 2025. En ese reporte, DHS Phoenix aparece con 26 detenciones, la segunda cifra más alta entre las ciudades enumeradas en la carta, después de Miami.
Para obtener DACA, una persona no puede tener ningún delito grave (felony, en inglés), delito menor significativo (significant misdemeanors) o tres o más delitos menores (misdemeanors). Aun así, en ambos documentos del DHS se afirmó que la mayoría de las personas arrestadas y deportadas tenían antecedentes penales. Las cartas no especificaban esos supuestos antecedentes penales, salvo señalar que algunas personas tenían condenas penales, otras enfrentaban cargos pendientes y otras estaban “en violación de la ley migratoria”.
Home is Here, o Nuestro Hogar está Aquí, es una coalición nacional de más de 100 organizaciones que abogan por los derechos de los beneficiarios de DACA y de los jóvenes inmigrantes. La coalición ha dado seguimiento a los casos de jóvenes que cuentan con DACA — o que reúnen los requisitos para obtenerlo — y que han sido detenidos o enfrentan la deportación. La coalición recopila los nombres de aquellas personas cuyas historias han sido reportadas en los medios de comunicación.
“No se trata solo de los últimos 13 años”, dijo Juliana Macedo do Nascimento, vocera de United We Dream, una de las organizaciones que codirige la campaña Home is Here, refiriéndose a los años en que DACA ha estado activo. “En realidad, se trata de los últimos 40 años. La última vez que se brindó un alivio real y significativo a las personas indocumentadas fue en 1986, y, desde entonces, ambos partidos han fracasado en abordar ese problema”.
Macedo do Nascimento afirmó que la persecución de los beneficiarios de DACA por parte de la actual administración está generando la urgencia que, a juicio de la coalición, resulta necesaria para que el Congreso cree un programa más permanente de protección para los Dreamers o Soñadores (como se llama comúnmente a personas que fueron traídas a Estados Unidos en su infancia y que califican para DACA) y una vía hacia la ciudadanía para ellos.
“DACA fue el mayor logro que hemos tenido desde 1986”, dijo Macedo do Nascimento. “Nunca se concibió como la solución definitiva y absoluta; siempre se planteó como una medida temporal, a la espera de que el Congreso se pusiera manos a la obra. Lamentablemente, todavía no lo han hecho”.
El abogado de migración Mo Goldman, de Tucson, también dijo que la única solución posible es una nueva legislación que ofrezca estatus legal permanente a los beneficiarios de DACA.
Diré hasta el final de mis días que las personas que vinieron a este país, vinieron, la gran mayoría de ellas, por una vida mejor, y nosotros estamos destruyendo eso sistemáticamente, y eso es terrible. Necesitamos revertirlo, y eso involucra el liderazgo de nuestros representantes electos”.
Mo Goldman, abogado migratorio de Tucson en rueda de prensa el 20 de mayo con motivo de la detención de Karla Toledo.
Crece el miedo
Una mujer de 42 años, beneficiaria de DACA, residente de Tucson y madre de dos hijos, quien pidió no utilizar su nombre, dijo a Somos Tucson que el miedo y la frustración crece cada día que pasa sin que su renovación de DACA llegue. Al momento de la entrevista, quedaban solo tres días para que su permiso venciera.
Dijo que en el pasado solía empezar el proceso para renovar su permiso de DACA cinco meses antes del vencimiento, pero esta vez lo inició antes.
“En noviembre escuché que iban a cambiar las leyes y decidí no esperarme. Metí todo”, dijo. Al principio recibió por correo el recibo de su pago y una carta informando que su proceso estaba en revisión. Después de eso, nada. Seis mese después, en el sistema en línea su caso seguía en revisión.
Nuestra entrevistada dijo que habló con varios abogados en Tucson y en Texas (donde residió antes), quienes le dijeron que no había mucho que hacer, solo esperar. Le recomendaron pedir ayuda a su representante estatal en el Congreso federal.
En abril acudió a la oficina de la congresista Adelita Grijalva, diputada demócrata por el Distrito 7 de Arizona, donde le dijeron que enviarían una carta pidiendo que se acelerara su proceso. Le advirtieron que la respuesta podría tardar 30 días.
La mamá soltera y empleada de una tienda de ropa en Tucson seguía esperando, cada vez con más angustia.
Siento mucha tristeza, desesperación, miedo, porque mis hijos viven de mí, ya hasta les quitaron el health (seguro médico). Todo se está cerrando, ya no sé dónde más puedo conseguir la ayuda”.
Beneficiaria de DACA en Tucson
Recomendaciones para personas con DACA
Carolina Silva, la directora de Scholarships A-Z, dice que ha constatado el retraso en el proceso de renovación de DACA. “Sé que muchos están perdiendo DACA, porque la renovación está tomando mucho tiempo. Y ya que la gente pierde eso, aquí no pueden manejar o no pueden tener trabajo, así que hay muchos impactos”.
Y si detienen a alguien con DACA vigente, pero se vence mientras está en detención, “ahí ya tienen cómo deportarlo”, agregó.
La recomendación de Carolina es que los beneficiarios de DACA se informen, que renueven su permiso lo más pronto posible, se pongan en contacto con su representante o congresista local y se preparen con apoyo legal. También sugiere administrarse económicamente, por si se quedan sin empleo por ese motivo.
La abogada migratoria Pamela Florián, de Acceso Immigration Law en Tucson, dijo que recomienda a las personas con DACA mantenerse muy alertas e informadas, y que lo más apropiado es recibir asesoría legal personalizada.
Sugerencias puntuales de la abogada:
- Empezar el proceso de renovación de DACA más de cinco meses antes de su vencimiento (algunas personas recomiendan hacerlo entre 9 y 12 meses antes).
- Tener copia del permiso de trabajo, por si se extravía.
- Cumplir con actualizaciones requeridas, como cambios de dirección.
- Si hubo una corte de inmigración en el pasado, revisar periódicamente si el caso ha sido reabierto para evitar una orden de deportación en su ausencia.
- Investigar si existen otras opciones migratorias para su caso.
- Tener un plan de emergencia de acción y económico en caso de detención.
- Instalar cámaras de vigilancia en su domicilio para contar con evidencia en caso de una detención arbitraria.
“No dejar vencer DACA por nada del mundo hasta que tengan un estatus asegurado cien por ciento”, dijo Florián.

La abogada también invitó a los interesados a un foro informativo sobre actualizaciones de DACA y derechos de los beneficiarios que se realizará este miércoles 27 de mayo de 5:30 a 6:30 p.m. El formato es híbrido (en persona y vía Zoom). Los interesados en asistir deben escribir un correo electrónico a legalcommitte@proton.me o llamar al (480) 277-6467 para registrarse y obtener los detalles para participar.